jueves, 19 de noviembre de 2009

Meditación

Calculando los dias y meses; el poco más de un año que ha pasado desde el momento en que decidí cambiar mi vida hasta hoy y pensando lo mucho que he perdido, evaluando pérdidas, soñando despierta mirando la pared de mi habitación que solo está poblada ahora por mis pensamientos.

Deseando que las cosas comiencen a volverse un poquito más inteligibles, deseando no sentirme ajena a todo lo que sucede con todos, tratando de hallar un poco de lo mucho que he ido perdiendo desde que acaeció sobre mi, la cascada de cambios que aún no permiten que mi mente se quede enfocada en un solo lugar.

Cansada mentalmente, de la búsqueda constante de conocimientos que caracteriza a mi especie que creo, aún, es la de los humanos. Deseando retroceder el tiempo, deseando que pase rápido, temiendo a la vejez, sintiendo el vértigo de una caida que parece no llevar a ningún sitio comprendiendo que la meta no se verá sino hasta que esté muy próxima, mirando de reojo lo más posible de lo que acontece alrededor mio, gustando de esos momentos calmos en que una simple sonrisa hace que mi día y todos los días anteriores tengan sentido.

La vida es como un libro de Kundera que narra lentamente una historia y envuelve en situaciones complejas un momento, una frase, una revelación, una perla entre toda la arena de la playa que no tendría sentido dentro de una concha, pues ese es su lugar habitual, la soledad, la inefable unicidad de un "garbanzo de a libra", la otredad que adquiere esa perla que se vería muy elegante en un collar, sin embargo dentro de ese oceano de arena que se convierte en una pieza continental que sobresale de ese abrumador porcentaje de agua salada que circunda lo que llamamos tierra firme. La estóica concepción de un destello no pulverizado por los golpes y la sal de la marea, que se sostiene sin pensarlo, sin esforzarse demasiado, siendo simplemente ella misma y esa circusntancia que no pidió, pero que al ser perla no puede evitar como destino primario el mar.

OM TAT SAT ... buscando hacer de mi una totalidad, convertir los espacios entre las partes que me conforman , buscando ser una sola y sabiendo que no soy una persona en la que se encierran 10 o 15 más, tomando no una mascara, sino un solo rostro para mostrar a todo aquel que se interesa, una espalda a quien no y ¿por qué no? de vez en cuando una sonrisa.

OMMMMMMM TAT SSSSSSSSSSAT

3 comentarios:

Fungi Bitch dijo...

hola bonita!!!
me alegra q por fin encontraste sobre que escribir,leer esto ha cambiado un poco mi manera de ver las cosas... jeje
bexo!! te quierooo

El Pato que te observa dijo...

"pero que al ser perla no puede evitar como destino primario el mar."..asi pues usted no puede evitar ser agradable, divertida y linda querida amiga, a ver a ver...quien quiere a vanyo??? quien lo quiere? eh?? ...te veo en casa cariño jajaja

Virgilio Sofistófeles dijo...

Naa, no te engañes: las perlas son meros cayos de las ostras, algo así como un furúnculo en el...

bueno, ya me entiendes, :P